¿Qué es un Smart Contract? La futura revolución de los contratos

¿Qué es un Smart Contract? La futura revolución de los contratos

En este post vamos a tratar de explicar de la manera más sencilla qué es eso de “Smart Contract” o lo que es lo mismo, “contrato inteligente”.

Un contrato, sin ser inteligente, es aquel compromiso entre varias partes, en un entorno donde se define lo que se puede hacer y cómo se debe hacer, que obliga a ambas partes a su cumplimiento.

¿Un contrato que se auto ejecuta? ¿What’s?

El concepto de Smart Contract lo definió en 1977 el criptónimo y jurista Nick Szabo, pero no se había podido poner en práctica porque la tecnología no lo permitía.

Casi 20 años después, criptomonedas como Bitcoin o Ethereum y la tecnología Blockchain han conseguido que este tipo de contrato sea ya una realidad.

En el ámbito de las transacciones, actualmente Ethereum es la plataforma de Smart Contract más destacada de la red.

Si estás intentando comprender la tecnología Blockchain y todo aquello que trabaja utilizándola, has llegado al lugar correcto, pero vamos por partes.

Pero, ¿qué es eso de “inteligente”? Será que tiene algo más especial que el tradicional, que va más allá ¿no?

Lo cierto es que sí, por ejemplo, vamos a imaginarnos que un niño pequeño quiere ir al parque a jugar con sus amigos.

Para ello necesita que sus padres, o aquel que esté a su cargo, valore y acepte que podría ser una buena idea y llevar al pequeño a ese destino con los amigos que habían acordado juntarse. Entre otras cosas, el niño tampoco entendería las señales para llegar a ese destino, actuando éstos de intermediarios.

Cuando el niño va creciendo y se hace mayor, es autosuficiente y puede tomar la decisión de ir por si mismo a donde quiera, sin necesidad de la aprobación o ayuda de sus padres o tutores para realizar cualquier actividad.

Algo así pasa con estos contratos, la tecnología crece, evoluciona a pasos agigantados.

Al hablar de Smart Contract se hace referencia a un tipo de contrato autosuficiente, capaz de auto ejecutarse. No necesita de un intermediario para validar que se está llevando a cabo o que se ha cumplido de manera correcta.

Se trata de códigos informáticos que están escritos con lenguaje de programación, por lo que de esta manera se pueden evitar esos malentendidos por la interpretación oral o escrita en caso de utilizar idiomas distintos de los hablados.

Este contrato tiene validez por sí solo, ya que es un código visible a todos y que no se puede modificar debido a que se encuentra dentro de la tecnología de Blockchain, y ésta es de carácter descentralizado, transparente e inmutable.

¿Qué? Más o menos ¿se va entendiendo? Vamos a ponerlo más fácil con un ejemplo

Por lo general, solemos acudir a un abogado o un notario para que verifique que un contrato cumple correctamente lo acordado, se les paga y se espera hasta obtener el documento oficial.

Si comparamos esta tecnología con una máquina expendedora, este sería un contrato en el que intercambiamos dinero por un producto que deseamos en un momento determinado.

La máquina, siendo un software, rápidamente comprueba la validez de lo que se ha introducido para obtener ese producto y se encarga de verificar el proceso, validando o cancelando la transacción.

¿Cómo funcionan los Smart Contracts? 

Como ya se ha dicho anteriormente, es un código informático, que ejecuta las instrucciones programadas.

Se rigen por:

Si esto ocurre, haz esto, si esto no ocurre, haz esto otro.

Quedando esto registrado en las bases de datos que están distribuidas. De esta manera toda la red debe verificar y validar ese registro y la ejecución de las acciones que se contemplan.

Ocasionalmente es imprescindible que se acuda a agentes externos que verifiquen el cumplimiento de alguna condición, y estos agentes son los llamados oráculos.

En #SmartContracts los oráculos permiten validar las condiciones y hacen referencia a información externa para decidir si una cláusula del contrato ha sucedido o no Clic para tuitear

Así, una vez que el oráculo contrasta la información obtenida, el contrato se ejecuta y la transacción se produce.

¿Esto es un poco lioso? Un momento que nos ponemos muy rápido en situación

Vamos a suponer que yo tengo un piso en la playa y te lo voy a alquilar a ti para un mes. Pues bien, puedes hacer esto a través de la cadena de bloques pagando con las famositas criptomonedas.

Se te enviaría un recibo que se guarda en nuestro contrato virtual y yo te doy una clave que te llegaría en una fecha específica para que todo esto se pueda llevar a cabo.

Si la clave no te llega a tiempo, Blockchain lanza un reembolso. Pero si la clave llega antes de la fecha de alquiler, la función se mantiene, liberando la tarifa y la clave para ambos cuando llegue la fecha.

Con ello quiero decir que, si yo entrego la llave es porque sé a ciencia cierta que tú me pagas. Y si tú me mandas cierta cantidad de bitcoins, por ejemplo, es porque sabes que te entregaré la llave.

El documento se cancela automáticamente pasado el tiempo, y ninguno de nosotros podría interferir en el código sin que el otro lo sepa ya que, ante cualquier cambio, ambas partes son alertadas simultáneamente.

Vamos a poner otro ejemplo sencillo, hablaremos ahora del trámite de una herencia llevada a cabo mediante un Smart Contract.

Cuando se decide que se realizará este tipo de contrato, a través de un proceso automatizado y conectado con el Registro Civil, el contrato entra en vigor cuando se verifica la inscripción del fallecimiento.

De esta manera, los activos se distribuirán de manera automática a los herederos. Se hará de la forma acordada y en los plazos establecidos. Los cuales suelen ser mucho lentos, y en ocasiones, con muchos impedimentos por falta de documentación.

¿Ha quedado un poquito más claro la idea de qué es un Smart Contract?

A modo resumen, y teniendo en mente la definición habitual de que un contrato es un compromiso entre distintas partes que obliga a los contrayentes y cuyo incumplimiento es exigible, lo más importante que hay que recordar es la incorporación de tres diferencias importantes:

  1. Se auto ejecuta, no necesita intervención de un tercero para validarlo
  2. No tiene un formato en papel, sino que existe digitalmente en la cadena de bloques
  3. No requiere de un intermediario humano para poder realizar estas validaciones

En la actualidad podemos quedarnos con esos tres puntos de gran importancia para definir este contrato, pero en el futuro la palabra contrato no será la más adecuada.

En el futuro para hablar de Smart Contract nos referiremos a un agente virtual e inteligente que regulará desde las relaciones de los directivos de una empresa, hasta las relaciones con los proveedores del servicio de telefonía.

Espero que os haya servido este post, y si os ha gustado ¡no dudéis en seguir leyéndonos! Próximamente seréis unos expertos de Blockchain, la tecnología que cambiará el mundo.

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